Dejé mis sentimientos a un lado, sin pensar que me harían falta, dejaste emprendiera un mundo de soledades y desamores que me acompañan. Cuantas cosas vivimos, puedo recordarlas...
Recuerdo aquellas tardes lluviosas cuando tus besos humedecían mis labios y me sumergía en tus brazos ahogándome en tus palabras que sin decir nada me llenaban de emociones.
Puedo recordarte mientras camino descalzo por la bahía, mi corazón detenido y disuelto como sal, mirando infinidad de burbujas en el mar, inmerso en el silencio de tus caricias.
Busco entre las rocas huellas... vestigios que la marea arrastro, trazos que habitan la guarida de mis alucinaciones, tu nombre busco, tu recuerdo, tu fuego que me envolvía en oleadas de pasión, y nuestro amor cercano a la felicidad, en la fantasía de una tarde invernal. Recuerdo tu cariño, tu comprensión invadiendo placenteramente mi paz interior...
Con el bullicio del romanticismo implanté sensaciones tuyas que siempre estarán presentes en mis letras concientes. y en mis blancas y azules pasiones, mis pies descalzos se hunden ligeramente en la arena así mi pensamiento se pierde en el pasado, lleno de imágenes vivas camino lentamente suspirando, llenándome de la brisa del mar, mis ojos cerrados y mi corazón con la mirada en la inmensidad, se que vives en mi, se que esta felicidad es producto del amor que nació para acompañarme en el silencio.
Recuerdo aun las huellas que dejamos en la arena, El crepúsculo maravilloso que nos envolvía dulcemente Y un suave céfiro nos cantaba a la luz de nuestro amor Sintiendo que nos arrastraban las pasiones que se desbordaban. Son tus labios los que bordaron para siempre mi cuerpo, han quedado ahí, para no olvidarte jamás, para recordarte, siempre...
Recuerdo bien esa caminata junto al mar... ese vasto mar que se halla en soledad, soledad con la que alimentas mi ansiedad, ansiedad de tenerte de la mano y caminar juntos. Cuanto daría por estar nuevamente abrazados como dos adolescentes, mirando el sol ponerse en occidente, y que nuestro amor continúe vigente
Aun hoy te busco en la profundidad de la noche, esta noche que huele a ti y me invade la amargura de la distancia, pero cierro los ojos y te siento junto a mí, tocando mis manos, siento tu aliento muy pegadito a mi boca y me olvido de la nostalgia de no tenerte aquí.
Recuerdos y más recuerdos que inquietan mi memoria, repasando cada instante en el que te tuve para mí, cada caricia, cada mirada cómplice, cada vez que cruzaste la calle para regalarme un beso, esos besos que ahora guardo en mi memoria.
Ahora en la soledad mi cuerpo pide que vuelvan tus caricias, mis labios reclaman tus besos, esos que se perdieron en el tiempo junto a mis latidos descontrolados, estos que aun ahora siento al nombrarte y que se desahogan en una lagrima.
Las calles se convirtieron en testigos de sueños, caminos que reflejan promesas que muchas veces nos hicimos, huellas que aun quedan del día aquel en el que marcamos nuestro amor en una pared, a la que bautizamos como “nuestra travesura de amor”
Huellas de nuestro amor que nos hacia sentir libres, muchas veces pienso y me concentro, como tratando de recordar…cada beso que nuestros labios se dieron, trato de recordar esos besos que un día bañaron nuestros cuerpos y acariciaron nuestras almas. Recuerdo el latir de nuestros corazones cuando nos perdíamos en nuestras miradas silenciosas que sellaron el pacto de nuestros corazones.
TE EXTRAÑO……..












